¿Por qué aplazar la felicidad para mañana?

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Cada ser viviente quiere ser feliz. Ya se trate de dinero, poder o sexo, busca eso para alcanzar felicidad. Algunas personas incluso disfrutan de la miseria porque les da felicidad!

Para ser feliz, buscas algo. Pero a pesar de conseguirlo, no estás satisfecho. Un muchacho, que está en la escuela piensa que si va a la universidad, será más independiente, libre y, por lo tanto, feliz. Si preguntas a uno que asiste a la universidad si él es feliz, te dirá que si consigue un trabajo, él será feliz. Habla con alguien que ya está establecido en su trabajo o negocio, y encontrarás que está esperando encontrar a su alma gemela para ser feliz. Cuando encuentra el alma gemela, quiere un hijo para ser feliz. Pregunta a los que tienen hijos si son felices. Y dirán: que no pueden descansar hasta que los niños hayan crecido y hayan tenido una buena educación y vivan por su cuenta. Pregúntale a los que se han jubilado y dejado todas sus responsabilidades si son felices? Añoran los días en que eran más jóvenes.

Toda tu vida se gasta en la preparación para ser feliz algún día, en el futuro. Es como hacer una cama toda la noche, pero no tener tiempo para dormir en ella. ¿Cuántos minutos, horas y días de tu vida has pasado siendo feliz desde dentro? Esos son los únicos momentos en que has vivido realmente la vida. Estos fueron, tal vez, los días cuando eras un niño pequeño, completamente feliz y contento o algunos momentos cuando estabas surfeando, nadando, navegando o en la cima de una montaña, viviendo en el presente y disfrutándolo.

Hay dos maneras de ver la vida. Una de ellas es pensar: “Voy a ser feliz después de alcanzar un objetivo determinado.” La segunda es diciendo: “Soy feliz pase lo que pase!” ¿Cuál es la manera que quieres implementar para vivir?

La vida es 80 por ciento alegría y 20 por ciento tristeza. Pero te aferras al 20 por ciento y lo transformas en 200 por ciento! No es un acto consciente, simplemente sucede. Vivir en el momento presente con alegría, con agudeza mental, con conciencia y compasión es estar iluminado. La iluminación es ser como un niño. Se trata de ser libre por dentro, sentirse como en casa con todos, sin barreras.

No juzgues y no te preocupes acerca de lo que otros piensan de ti. Lo que ellos piensan, no es permanente. Su propia opinión sobre las cosas y la gente sigue cambiando todo el tiempo. Entonces ¿por qué preocuparse de lo que otros piensan de ti? La preocupación cobra una cuota al cuerpo, a la mente, al intelecto y al estado de alerta. Es como una obstrucción que te lleva lejos de ti mismo. Trae el miedo y el miedo no es sino una falta de amor. Es una intensa sensación de aislamiento.

Esto puede ser manejado mediante la relajación y haciendo algunos ejercicios de respiración. Entonces te darás cuenta de que eres amado, eres parte de todo el mundo y eres parte de todo el universo. “Esto te libera y tu mente hace un giro completo. A continuación encontrarás mucha más armonía  a tu alrededor.

Para encontrar armonía, no tienes que buscarla permaneciendo sentado en algún lugar durante años. Cuando amas, tu mente está en el presente, se siente feliz. A un cierto nivel, y hasta un cierto punto, todo el mundo está meditando sin ser conscientes de ello. Hay momentos en que tu cuerpo, la mente y la respiración están todos en armonía. Ahí es cuando alcanzas el yoga. El arte de vivir se encuentra en el momento presente.